
Muchos son los que hoy lamentan el penal no cobrado a favor de los carboneros, muchos dirán que el juez incidió en el resultado; pero la realidad muestra que el verdadero perjudicado fue el equipo tricolor y que el resultado fue totalmente justo. Así lo demuestran las imágenes del partido, el delantero Carlos Bueno debió ser expulsado mucho antes, cuando festejo de manera demente y eufórica, en una actitud desmedida y poco profesional, el jugador de peñarol le grito el gol al guardameta tricolor. Más adelante en dos ocasiones arremetió contra el arquero de Nacional pudiendo frenarse antes, estas actitudes debieron ser sancionadas con severidad por parte del réferi.
Si de penales se trata en dos oportunidades jugadores adversarios tomaron de la camiseta a jugadores de Nacional, desestabilizándolos dentro del área, lo que debió ser sancionado con la pena máxima.
No podemos dejar pasar la posición fuera de juego mal sancionada a Medina, cortando una jugada de gol.
El hecho más lamentable y que demuestra la impotencia y poco espíritu deportivo de algunos jugadores adversarios, lo protagonizo Darío Rodríguez al pegarle un puntapié descalificador al jugador Lodeiro luego que el árbitro marcara el final del partido.
Algunos jugadores de peñarol buscaron descargar su impotencia por el mal momento que atraviesan desde hace varios años, tratando de terminar el clásico en una trifulca, generando más violencia, en un momento donde parte de su parcialidad utiliza ese medio para generar temor y como medio de presión para obtener otros réditos.
Conozco verdaderos hinchas del tradicional adversario, personas de bien que sufren por el momento que vive su institución; lamentablemente existen jugadores, hinchas, dirigentes y técnicos que se dejan llevar por sus pasiones y no saben asumir las derrotas como verdaderos caballeros.
Hoy más que nunca siento orgullo de pertenecer a una institución que por sobre resultados deportivos prioriza el valor de la vida humana, el crecimiento de una institución y su valor social, el mantenimiento de una conducta honorable, la CULTURA NACIONAL, no es solo un logo publicitario para aumentar la masa social, es el sentir de una cultura nacionalofila.
Quiero agradecer a los jugadores que dejaron todo su esfuerzo en el campo de juego para ganar el clásico, al cuerpo técnico que trabaja en la estrategia y en la formación del plantel, a los preparadores físicos, a la sanidad tricolor, a todos los funcionarios de la institución; a los dirigentes y en especial a la figura del señor presidente Alarcón que gracias a él muchos retornamos a las canchas a disfrutar del deporte más hermoso. No puedo dejar de agradecer a la hinchada más fiel y seguidora, a la que alienta constantemente… Gracias, gracias, gracias…
NINO







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